
ENTRENAMIENTO
MIXTA / TELA
9O x 9O cm.
2013
Aikido, camino de la armonía de la energía, arte marcial del
amor, de esta manera inicia la elaboración de este cuadro.
El Aikido, como tema para realizarlo en una obra pictórica es muy extenso, tan
extenso como las tecinas que se pueden realizar, pero este cuadro se enfoca
principalmente en el entrenamiento, los aikidokas (practicantes de aikido) se
ven representados por árboles, los arboles negros son aikidokas portando hakama
(pantalón largo con pliegues, cinco adelante y 2 atrás característico de los
samurais) o bien con un grado de cinta negra, mientras que los arboles blancos
son aikidokas principiantes o con un grado menor a los que portan hakama, los árboles
se encuentran en pareja, ya que aikido no se puede entrenar solo, se necesita
de alguien más para poder entrenar y mejorar en su técnica (el aikidoka que
ejecuta la técnica se le denomina tori, mientras que al que recibe la técnica se
le llama uke). Presentado a 12 alumnos dirigidos por un instructor
( en ocasiones sensei) de mayor grado, el cual se encuentra ubicado en la parte
superior central del cuadro, en cuanto a los colores se muestran fluidos y en
aguadas, haciendo referencia a la fluidez con la que se realizan las técnicas,
el autor realiza este cuadro en agradecimiento a lo que aikido ha aportado para
él, ya que se encuentra entrenado en la escuela de Shosenjuku en el dojo de
Oaxaca, México, el estilo de shosenjuku es creado por Shoji Nishio, alumno directo
de Morihei Ueshiba, fundador del Aikido, finalmente se encuentran presentes los
símbolos de aikido, que son el cuadrado, el triángulo y el circulo, los cuales
se manifiestan al efectuar las técnicas de este arte marcial.